22.9.10

De las formas mínimas

Por Victor da Rosa para Interartive

En una reflexión sobre el teatro de títeres, el dramaturgo argentino Maurício Kartun dice que el titiritero, con la posibilidad de construir y manipular mundos particulares, es una especie de pequeño Dios. El teatro de lambe-lambe –que sería la miniatura de la miniatura– y también un museo de muñecos, en este sentido, pueden ser imaginados como dos variantes de este poder ficticio, pero también material, del titiritero. Camila Landon, actriz, titiritera y directora de la Compañía chilena OANI, colectivo dedicado a las formas animadas, nos informa, a través de esta breve entrevista realizada por e-mail, del teatro de miniaturas y de un museo de muñecos, el Teatromuseo, que funciona en Valparaíso, en Chile.

V: En tu trayectoria empezaste trabajando como actriz. Después de un tiempo, desde 1998, entraste en la Cia OANI, que se dedica exclusivamente al teatro de animación. En estos doce años, la Cia OANI realizó trabajos bastante diversos dentro de la vasta propuesta del teatro de animación. ¿Qué te llevó a a dedicarte a los muñecos?

C: Mis orígenes están en el teatro de actores, o con actores. Durante 6 años trabajé exclusivamente como actriz en montajes primero de la Universidad ARCIS y luego con una compañía independiente. Tuve mi primer acercamiento al teatro de muñecos durante mi residencia en México (1996-1998) con Matilde Altomaro, hija de titiriteros argentinos. Allí fui participe de un espectáculo que mezclaba actores y muñecos, allí construí mi primer objeto manipulable. De vuelta a Chile me volqué en la danza Butoh con la pionera compañía chilena Aucabutoh (1998-2000). Ingresé en OANI el año 1999 gracias a la perseverante insistencia de mi colega Valeria Correa (actriz) y Alejandro Mateluna (titiritero), fundadores en el año 1998 en la ciudad de Santiago de Chile.

Me aventuré a tocar un muñeco como forma de experimentación a nuevas técnicas e ideas que deseaba aplicar. Fue en el año 2001 cuando estrenamos “La Balsa de los Muertos”, teatro de muñecos de manipulación directa de varillas para adultos, espectáculo que nos permitió dar un salto significativo en lo referente a puesta en escena y dramaturgia (adaptación de la obra para actores de Harald Mueller). Esta creación nos permitió viajar y residir en Brasil durante 5 años, recorriendo festivales especializados que allí se realizan. En 2007 volvimos a Chile a establecernos en la ciudad puerto de Valparaíso. Desde entonces nuestro núcleo ha experimentado crecimientos y extensiones, nuevas creaciones y realización de importantes proyectos nacionales. Hemos experimentado y desarrollado nuestro pensar creativo perfilando un lenguaje particular que nos define como agrupación.

Entrevista completa, aqui

2 comentários:

amômimo disse...

e o peladão da ufsc?
queremos um post.

gabriel disse...

"el titiritero, con la posibilidad de construir y manipular mundos particulares, es una especie de pequeño Dios"

A verdade é que todo autor e diretor de ficção tem um pouco de deus.

Segurar as cordinhas é só uma pequena parte, quase ínfima, dessa personificação.

Penso até que um artista que vê mais poder divino no manipular das cordinhas do que na "construção de um mundo particular", se apropria de um fetichismo que o aproxima muito mais dos devaneios de um imperador megalomaníaco do que do poder real de um deus.

ps. gostei muito do seu blog. =)